Cuando ya creía que jamás llegarían a ese poblado; cuando no aguantaba dar ni un paso más, no por cansancio, más bien porque no veía el final y solo deseaba con fuerza poder encontrar lo que se supone que estaban buscando.
Fue entonces cuando de la nada una gran entrada apareció ante ellos.
Era bastante alta, la sorprendió no haberla visto antes.
"El cansancio me esta jugando una mala pasada, no puedo creer que no lo halla visto antes. Es impresionante."
Construida con madera y algunos hierros, no tenía gran cosa, pero no la hacía falta nada más, era muy bonita.
Había poca gente en la calle.
Pero los que había ni se molestaban a mirar a aquellos forasteros más de dos segundos.
-Lo mejor será que busquemos un sitio para descansar, supongo que estarás cansada y tendrás que dormir. Yo me encargo de eso, el sitio de alojamiento debe estar cerca.
La gente de aquel lugar tenía algo raro, no sabía muy bien el qué, pero algo no la encajaba.
-¿Cómo lo sabes? -La dolía al hablar "Supongo que si vamos a tener que ir juntos por un tiempo será mejor que por lo menos me lleve lo mejor posible con él" pensó.
-¿Él qué?- El chico ni se molesto en girarse para responderla, parecía absorto en aquellas calles, como intentando acordarse de por donde había que ir.
-Donde está ese lugar para descansar, me refiero, ¿Has estado antes aquí?
-No, no, que va -Seguía en su mundo, como si le preguntase algo normal. -Simplemente es de lógica, las celdas...o lugares de alojamiento, suelen estar en el centro del pueblo, así que no creo que este lugar sea una excepción.
"!¿Celdas?¡ No me parece un lugar muy acogedor, pero no hay otro remedio, tendré que seguir a este chico hasta que sepa donde estoy y que hago aquí."
-¿Donde estamos? quiero decir en que país ¿Y que me ha pasado? no consigo recordar malo, tampoco se a que te referías con eso de que los dos tenemos la misma meta. No entiendo nada..
-Esas son muchas preguntas. Mejor espera ha haber descansado un poco. Entonces te resolveré alguna de tus dudas, ¿Sabes? Yo también tengo que descansar. -Esta vez se giró y contesto con una amplia sonrisa, parecía que intentaba calmarla, pero en ella más bien surgía el efecto contrario.
Ningún letrero anunciaba que aquel sitio era la celda, más bien parecía una casa como las otras, solo que era de un mayor tamaño.
El resto de las casa de aquel pueblo, por lo que estuvo observando, eran muy sosas. Pareces de un gris sucio, tejados del mismo color, no eran muy altas ni muy grandes y no parecía haber un orden en las calles; de buenas a primeras podías encontrarte una casa en medio y otra más a la izquierda.
Las calles eran estrechas y al parecer bastante descuidadas.
No se veía rastro de naturaleza por ningún sitio, ni animales, ni árboles, ni siquiera malas hierbas.
Pero lo peor era el ambiente de la gente. Sus caras serías, no parecían tener expresión alguna.
Sus ropas estaban igual de descuidadas que la calle y todas eran de colores muy apagados.
Parecía que nada les importaba lo más mínimo, que nada despertaba su curiosidad.
"No me gusta este sitio."