jueves, 7 de junio de 2012

6. Única: El pueblo esperanza.

<<Todo era verde.
Una gran explanada de hierba y flores.
La naturaleza era uno con ellos.
Todos tenían que seguir su camino, pero prefirieron quedarse, la mayoría.
Construyeron casas, mercados. Poco a poco fueron echando a la naturaleza de su propio terreno.


Pero eso no era lo importante.


Cuanto más tiempo pasaban en aquel pueblo improvisado, de casas de colores y llamativas callejuelas, más se iban olvidando de su propósito inicial, no deberían quedarse en ese lugar, ese lugar no era el suyo.
Empezaron a no saber que hacían allí, sus aficiones se iban, sus ilusiones y planes de futuro.
Empezaron a vivir por vivir.
Algunos pensaron en marcharse y seguir su camino, pero ya era tarde.
Cada vez que esa idea les rondaba la cabeza pensaban "¿Y para qué? De todos modos no se si llegaré"


Sus colores se fueron apagando, el  brillo de sus ojos se extinguió para siempre.


Todos ellos tenían una meta, como tú y como yo, pero ellos decidieron no seguir, escoger un camino fácil de comodidad.


Pero todo tiene su consecuencia y su precio a pagar fueron sus esperanza.
Es por eso que sus ojos no tienen brillo, que no les importa nada, al no tener esperanzas de nada no pueden ser felices.
A este pueblo decidieron llamarle esperanza, pensaron que no hacía falta seguir el camino para ser felices , algo paradójico, ¿no? ¿Lo entiendes?>>


-¿Quieres decir que si yo me hubiese quedado en ese pueblo me convertiría en una de ellos? Es por eso que te marchaste cuando te lo dije ¿verdad?


-Si, pero tu ya sabias lo que pasaría, por eso decidiste marcharte y me alegro.
Ellos saben de su desdicha, pero no pueden ponerle remedio. y no, antes de que lo preguntes, por mucho que saque a un aldeano de el pueblo no volverá, jamás a ser el mismo. Sus esperanzas ya les fueron arrebatadas.


-¿Y por qué no me lo contaste antes? ¡Tú ya sabías todo esto!


-Cada uno tiene que seguir su camino dependiendo de sus decisiones, si te lo hubiese contado no hubieses pensado en quedarte. Mucha gente antes que tú se dio cuenta de esto, y por eso no se quedaron aquí.
 -A cada palabra, F, se iba quedando más perpleja, no entendía como podía ser eso posible. -No soy quién para elegir por ti.


-Pero...- El chico no esperó a que acabase su frase.


-Tengo que seguir mi camino, ¿Me acompañarás?



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