viernes, 15 de junio de 2012
11. Única: LA leyenda de las Herbias (parte 4)
Sintió que algo se deslizaba por su tobillo, era algo húmedo y alargado, como una culebra.
Un fuerte ardor empezó a treparle por la pierna.
Empezó por el tobillo pero rápidamente se extendió hasta la rodilla.
En el mismo instante que "eso" la rozó, salió corriendo como alma que lleva el diablo.
A duras penas consiguió vislumbrar que H corría por delante de ella, no ha mucha distancia, parecía como si no quisiese dejarla atrás.
Sentía que no podía respirar, se estaba mareando, el aliento se le escapaba a cada segundo.
Su vista estaba empezando a nublarse, pero no podía ser de correr, no sabia muy bien porque, no recordaba nada, pero estaba segura que en algún momento de su vida la había encantado correr.
La empezaron a fallar las piernas, no tenía sentido, ella aguantaba más, estaba segura.
Pero no parecían hacerla caso y empezaron a reducir el ritmo.
-Venga, tú puedes. Solo aguanta un poco m...
Cada vez más lejos escuchaba la voz de H, pero por lo poco que veía el seguía estando a la misma distancia, él también redujo la marcha, no quería perderla de vista.
Todo se tornó negro.
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